Vivimos en un mundo cada vez más complejo, en el que no todo se puede clasificar en una categoría clara. Por eso, habrá personas que necesiten asistencia con algo relacionado con idiomas, textos o comunicación, pero que no sea exactamente traducción o interpretación. Algunos ejemplos más o menos habituales son la redacción o la corrección de textos o la maquetación multilingüe, pero cada persona y organización tendrá necesidades muy específicas.

Estos son algunos de los temas que se pueden tratar con asesoramiento lingüístico, pero de ninguna manera los únicos:
  • Adaptación a variedades: ¿Puedo usar este texto en español en Argentina? ¿Y este en alemán en Suiza? ¿Y este otro en asturiano en Cangas del Narcea?
  • Colaboración creativa: Tengo toda la información para mi currículum, pero no sé por dónde empezar. Tengo que preparar un discurso y una presentación y sé lo que quiero decir, pero no cómo.
  • Marketing y redes sociales: ¿Es mejor que haga una publicación bilingüe o dos, una en cada idioma? ¿Qué pasa si alguien me manda un mensaje privado en una lengua que no hablo?
  • Nuevas tecnologías: ¿Qué tengo que tener en cuenta para crear una página web multilingüe?
  • Inclusión y antidiscriminación: ¿Cómo puedo adaptar mi contenido para incluir personas de todos los géneros, etnias, habilidades, etc.?
  • Evaluación lingüística: Necesito contratar a alguien que hable un idioma que yo no conozco, ¿cómo puedo saber qué nivel tienen?
  • Manuales de estilo: En mi organización hay varias personas que generan contenido y se nota demasiado: necesitamos unificar nuestra voz.