La interpretación de idiomas puede tener muchas caras: está el glamour de las grandes conferencias (al estilo de Nicole Kidman en The Interpreter), pero también la dura realidad de niños y niñas refugiados que tienen que interpretar para sus familiares adultos ante la policía. Mucho que hablar da la controvertida Malinche, que medió entre mexicas y conquistadores, una situación retomada en la ficción del relato Story of Your Life y la película Arrival: Louise Banks recibe el encargo de descifrar la primera lengua alienígena conocida tras la llegada de una serie de naves extraterrestres a la Tierra.

Todo esto, y mucho más, es interpretación. A veces se da en un contexto altamente profesionalizado (como en organismos internacionales), pero en la mayoría de los casos se trata de situaciones informales con intérpretes improvisados (como quien sirve de enlace entre los propios parientes y una familia política que habla otro idioma).

Eventos grandes

Sala de conferencias con público frente a un escenario

Puede que las sesiones de organismos internacionales, los eventos corporativos y los festivales o bienales no tengan mucho en común en cuanto a lo visual, su contenido o el público que atraen, pero en la inmesa mayoría de los casos hay una figura que no falta: la de los y las intérpretes. Para estos eventos se suele preferir la interpretación simultánea: trabajamos aislados en unas cabinas insonorizadas y las ondas de radio llevan nuestra voz hasta los oídos del público. Esto se puede combinar con otras modalidades de interpretación, según las necesidades de los y las usuarias.

Suelen ser eventos muy complejos, por lo que es recomendable planificar con antelación y tener en cuenta las diferentes situaciones comunicativas que se podrán dar a lo largo del evento: desde las sesiones plenarias hasta las conversaciones con expositores en sus puestos o incluso rondas de negociación privadas.

Eventos pequeños

Fuera de las grandes salas de conferencias también hay intérpretes. Si bien algunas situaciones comunicativas son similares, como en el caso de ferias o exposiciones, los eventos pequeños suelen requerir menos planificación. A menudo, el trato entre intérpretes y público es bastante directo, lo que permite una comunicación muy dinámica.

Estos eventos son infinitamente diversos, desde sesiones de implementación de software hasta cursos, visitas o charlas en los ámbitos de la ciencia, la cultura o los negocios, por mencionar algunos.

Mujer guiando un taller

Acompañamiento

Acaso el trato más directo con las y los usuarios de la interpretación se dé en el acompañamiento, ya sea en contextos políticos, como delegaciones de gobiernos que visitan otro país, empresariales, como se da en las visitas a socios o colaboradores, u otros. En estos casos, los intérpretes suelen tener asignada una persona concreta a la que asisten en la comunicación con las demás.

Esta modalidad de interpretación se puede combinar con otras: por ejemplo, una persona que visita otro país para un congreso puede aprovechar el viaje para hacer visitas a empresas asociadas, clientes, etc.

Si hay una cosa que he aprendido a lo largo de los años, es que no hay dos encargos de interpretación iguales. Por este motivo suelo preferir el diálogo abierto y directo con los y las clientas, para que me cuenten en todo detalle qué es lo que están planificando. Me comprometo a hacerles una propuesta completa que cubra todas sus necesidades en materia de mediación lingüística.