Autorretrato frente a un pequeño espejo en forma de sol

A todas las personas que estudiamos Traducción en la Universidad nos dijeron en alguna ocasión que, en este trabajo, hay que especializarse. A muchos nos parecía una locura, porque daba la sensación de que nos estaríamos limitando mucho al trabajar en solo dos o tres ámbitos. Al fin y al cabo, si teníamos cursos de traducción literaria y técnica y científica y jurídica y de vaya usted a saber cuántas cosas más, ¿qué problema había?

El problema es justamente que, después de la Universidad, llega la vida. Y en la vida todo cambia constantemente. En mis primeros años como traductor, trabajé con textos fascinantes: sociología, arte e instalación, filosofía… Traduje a autores como Irit Rogoff y Slavoj Žižek. También dediqué varios años a la teología, la ingeniería y los videojuegos.

Responsabilidad y privilegio

Siempre hubo algunos sectores en los que preferí no trabajar, sobre todo con textos médicos. Si no tengo la certeza de que puedo entregar una traducción de máxima calidad, prefiero no hacerlo y, en la medida de lo posible, recomendar a un compañero o compañera que sí lo pueda hacer. Es cuestión de responsabilidad.

Actualmente combino mi trabajo autónomo con un puesto en el equipo de localización de HubSpot. Esto me permite elegir con cierta libertad los proyectos en los que colaboro, más que nada porque no dependo de ello para asegurar mis ingresos. Por este motivo, hace unos años empecé a concentrarme ya no en ámbitos de especialidad, sino en combinaciones lingüísticas que puedo ofrecer y son poco comunes en el mercado: principalmente con asturiano y esperanto.

Asturiano

La lengua asturiana se encuentra en una situación anómala dentro del ordenamiento jurídico español. Si bien la Constitución Española de 1978 dice, en su artículo 3, que las lenguas de España «serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos», el Estatuto de Autonomía de Asturias no prevé la oficialidad del asturiano. Se trata de una contradicción manifiesta y el tema es objeto de debates muy agitados en la política y la sociedad asturianas y españolas.

Al margen de numerosas irregularidades e incluso casos de discriminación a los hablantes de asturiano, uno de los resultados de esta situación es una ausencia generalizada del asturiano en diferentes ámbitos de la educación. Así es que no existe formación específica en Traducción que incluya el asturiano, más allá de algunos cursos de la Academia de la Llingua Asturiana o asignaturas aisladas en la Facultad de Filosofía y Letras. Por ese motivo, el extensísimo trabajo de traducción que hay en Asturias es mérito de personas que, con mucho esfuerzo, asumieron la responsabilidad de traducir al asturiano literatura, software, leyes, carteles y mucho más. En la mayoría de los casos se trata de profesionales de la filología o el periodismo o incluso de aficionados y aficionadas.

Desde mi posición como traductor profesional, con formación y experiencia, pretendo aportar mi granito de arena a esta labor y, por ese motivo, nunca rechazo una solicitud de traducción al asturiano. Además de hacer el Curso de Capacitación para la Traducción al Asturiano de la Academia de la Llingua Asturiana, escribí mi trabajo de fin de máster precisamente sobre este tema: Lengua asturiana y traducción: las particularidades de una lengua minoritaria.

Esperanto

De todas las lenguas artificiales que se han creado a lo largo de la historia, el esperanto es, si no la más conocida, sin duda la más usada. En fama lo superan probablemente las llamadas lenguas artificiales artísticas, creadas como un elemento de un mundo de fantasía, como el na’vi, el klingon o el dothraki.

Este desconocimiento general sobre el esperanto y su realidad actual lleva a una lamentable serie de prejuicios, que no es necesario enumerar. Más interesante es destacar que se trata de una lengua moderna, viva y extremadamente dinámica. Si bien es difícil hacer un censo de la cantidad de hablantes de esperanto, no cabe duda de que el auge de internet contribuyó en gran medida a su expansión. Tal vez una de las estimaciones más serias al respecto sea la de Svend Vendelbo Nielsen, que calcula entre 60 000 y 180 000 hablantes.

Independientemente de la cantidad de hablantes que tenga una lengua, la traducción cumple un propósito propio. En el caso del esperanto, es casi una cuestión de principios: una lengua artificial concebida para la comunicación entre personas que no comparten un idioma lo que busca es la igualdad de oportunidades. Claro que el inglés, hoy en día, es lingua franca a nivel mundial. Pero quien no lo tenga como lengua materna estará indefectiblemente en desventaja frente a quien sí.

Comparto esta convicción profundamente y esa es una de las razones por las que, si puedo, intento hablar con cada persona en su lengua: de esta manera busco acercarme a ella y darle más herramientas para la comunicación. También por eso siempre estoy disponible para traducir al esperanto. Además, es una lengua fascinante, que ofrece innumerables herramientas lingüísticas. Como amante de los idiomas, eso me resulta irresistible.